La cinta del monarca Jorge VI se alza con la victoria en las categorías de mejor película, mejor guión original, mejor director para Tom Hooper y, por su puesto, mejor actor principal para el elegante y encantador Colin Firth. El magnífico actor británico, al contrario que su personaje del El Discurso del Rey, no tartamudeó a la hora de pronunciar su discurso e hizo gala de su habitual humor inglés:"Tengo la sensación de que mi carrera acaba de alcanzar su cenit" y dio las gracias a su familia y a su esposa Livia "por echar abajo mis ilusiones de formar parte de la monarquía. Y por darme todo lo bueno que rodea mi vida desde que la conocí".
Las estatuillas quedaron repartidas en una gala marcada por las redes sociales y las actuaciones musicales de diversas estrellas, por la falta de química entre los presentadores (Anne Hathaway y James Franco) y los cambios de vestuario . Los críticos dicen que fue una gala sosa... pues si ésta fue aburrida, recordad la soporífera entrega del año pasado.

